
Seamos sinceros: los baños son un verdadero infierno para los dispositivos electrónicos. Con todo ese vapor constante y los salpicaduras de agua ocasionales, la mayoría de los elementos calefactores terminan fallando. Se oxidan, se dañan y dejan de funcionar.
Por eso diseñamos nuestros calentadores de espejo por infrarrojos de esta manera. No queríamos crear algo que simplemente “funcionara”, sino algo que pudiera resistir realmente las condiciones del baño.
¡Ya no hay necesidad de limpiar el espejo!
Todos hemos pasado por esto: salimos de una ducha caliente y nos encontramos frente a un muro de niebla blanca. Nos vemos obligados a usar una toalla o nuestras manos para limpiar un área donde podamos ver nuestro rostro. Es molesto.
Nuestros calentadores utilizan ondas infrarrojas de corta longitud para calentar rápidamente el vidrio, manteniendo la temperatura por encima del punto de rocío. De este modo, se evita que aparezca niebla. Basta con encender el aparato, y en pocos segundos, el espejo estará completamente claro.
Evitando que entre agua
La mayoría de los calentadores fallan porque el vapor logra entrar en su interior. Para evitar esto, hemos utilizado juntas de silicona resistentes a altas temperaturas y recubrimientos a prueba de humedad. Esto es suficiente para cumplir con los estrictos requisitos de seguridad de la “Zona 2” en los baños.
También prestamos mucha atención al cableado. Todo está aislado para evitar que haya fugas de electricidad. Por supuesto, también utilizamos conectores reforzados. Dado que el ventilador y la puerta del baño causan vibraciones, nos aseguramos de que las conexiones permanezcan firmes en todo momento.
Los sacrificios necesarios
La realidad es que no se puede crear un dispositivo completamente impermeable sin aumentar un poco su tamaño. Debido a los sellos especiales, estos aparatos tienen un tamaño mayor que los calentadores baratos y sin protección.
Si intentas instalarlo en un espejo muy delgado, primero verifica si hay suficiente espacio. Además, esos mismos sellos dificultan que el calor salga de los componentes electrónicos. Para evitar que el dispositivo se sobrecaliente, tuvimos que ajustar cuidadosamente la potencia. Es un equilibrio delicado, pero es la única forma de que funcione bien.
Un último consejo: conecta estos aparatos a un tomacorriente con sistema GFCI. Aunque estos aparatos son resistentes a las salpicaduras de agua, existen normas de seguridad en los baños por una razón. Mantén el dispositivo conectado a tierra para garantizar su seguridad.